«Anatomía de una caída»: un matrimonio mortal

La última película de Justine Triet llega a salas este miércoles 6 de diciembre respaldada por la Palma de Oro.

Juzgando el amor

Si por algo ha sorprendido la ganadora de la Palma de Oro de Cannes ha sido por su contundente golpe a la institución del matrimonio. Anatomía de una caída es un thriller judicial sobre el que sobrevuela la posibilidad de un asesinato en el seno de la pareja. Pero no solo. Antes de ser una intriga jurídica o por encima del proceso que detona, esta película francesa es una radiografía de las miserias de la vida en pareja, con sus sinsabores y con la violencia más o menos explícita que acarrea.

Las declaraciones de su directora para el diario Público lo dejan claro: “la vida en pareja es algo completamente antinatural”. Y es que, por encima del misterio, están siempre los entresijos más o menos velados de la convivencia, la comunicación y la (in)comprensión. ¿Es deseable contraer nupcias? o, mejor ¿cuando está justificado el amor? serían preguntas más adecuadas para ilustrar el juicio público al que la protagonista de esta historia es sometida.

La trama gira en torno a Sandra, una escritora de éxito cuya ambigua personalidad termina por llevarla a juicio. ¿La razón? La caída mortal sufrida por su marido, tal vez accidental, tal vez suicida, pero de la que no tarda en emerger una sospecha de asesinato. El hecho de que el único testigo sea su hijo ciego, con el que vivía el matrimonio en los Alpes franceses, dificulta notablemente la defensa de Sandra.

Como la triunfadora del Festival de Sevilla del año pasado y también francesa, Saint Omer, Anatomía de una caída ha llamado la atención por el debate moral al que somete al público, el cual no está tan interesado en el veredicto final como en contemplar sus propias dudas a través de la intriga en la que se ven envueltos los personajes que aparecen en pantalla.

Justine Triet

Tras Jane Campion (El Piano) y Julia Ducournau (Titane), Justine Triet es la tercera mujer en recibir la Palma de Oro. La directora, guionista y actriz, que comenzó realizando documentales ha sorprendido a crítica y público con su cuarto largometraje de ficción. Defensora del cine de autor, sus declaraciones tras recibir el galardón dirigieron dardos directos al gobierno francés por, en palabras suyas, “mercantilizar la cultura”.

Para Anatomía de una caída, Triet ha vuelto a contar para el guion con Arthur Harari (director de la aplaudida Onoda, 10.000 noches en la jungla) con quien ya había colaborado en El reflejo de Sibyl. Con él ha construido un drama judicial que, al mismo tiempo, es una dura radiografía de los sentimientos humanos. Un éxito que puede catapultar a ambos autores en ciernes.

A los esfuerzos de directora y guionista se le une la potente interpretación de Sandra Hüller (Toni Erdmann, La zona de interés), uno de los mayores atractivos de la película. Un papel que, además, está entrando en las primeras quinielas para los Premios Oscar.

Crítica

Al éxito de la película francesa en el Festival de Cannes se le añaden unos cuantos premios internacionales (también ha sido nominada a los Goya) y una recepción crítica sobresaliente. Además de la interpretación protagonista de Hüller, se ha alabado un guion fino, duro y profundamente psicológico que tiene la capacidad desarmar al público.

La Palma de Oro de este año se estrena en cines este miércoles 6 de diciembre.